Dicen que este es el mejor momento para escribir, aunque pensandolo bien, no sé quien lo dijo, no sé si lo inventé yo, seguramente...
No sé bien si es el dolor de cabeza el indicio de que tengo que escribir. Como pocas veces, angustiada no estoy. Me siento un poco triste, pero nada grave. ¿Me estaré adelantando? ¿Estaré negando la realidad? ¿O simplemente es que siento que hice todo bien y no tengo culpa por absolutamente nada?
Tampoco quiero pensar mucho en los últimos días. Quiero escribir para descargarme emocionalmente, pero sin pensar más en lo que pasó.
Te conozco, no puedes estar solo en los días de lluvia. Te entra una angustia que no tiene nombre. Por eso te llamé, pero nunca atendiste. A mí también me entró angustia porque inconcientemente sabía que no estarías solo, y como yo no estaba con vos, estarías con alguien más.
Lo que pasó el día siguiente fue peor. Recibí un mail donde me contaban la muerte de unos tíos en un accidente. Me puse mal. Me cuesta lidiar con la muerte, soy evasiva, no puedo contener la idea de no volver a ver a alguien, y así, de repente. Lo de papá creo que no lo he podido superar, me ha dejado secuelas serias en la personalidad. Papá también murió así, en un accidente, hace 14 años. Un día desperté y encontré a mamá llorando. La habían llamado para decirle que habían tenido un accidente, mi papá, mi tío, mis hermanos y mis primos. Que todos estaban bien menos papá, que estaba inconciente y muy golpeado. Fueron cinco días que parecieron años, día y noche en el hospital. Hasta que papá no pudo más. Y de repente, nuestras vidas cambiaron.
¿Cómo estarán los hijos de mis tios? Mi cabeza no puede contener la idea de llorar por dos personas a las que se aman al mismo tiempo. ¿Se llora por turnos? Primero se piensa en el uno y luego en el otro? Uno se siente el doble de vacío? Son dos huecos en el pecho?
Luego vino lo menos importante, encontré el aro de una mujer en tu cama. Forcé mi cabeza a creer tu historia mal inventada. Pero era obvio, llovía, estabas con alguien que no era yo.
Y yo no entiendo por qué estoy tan bien. Pero estoy bien, enojada desde luego, con dolor de cabeza intenso, pero bien. De alguna manera y aunque suene estúpido, me siento superior a vos. Y siento que estás muy lejos de ser el hombre que merezco a mi lado, no por una cuestión de merecer, sino por el desequilibrio que hubo entre el trato que te dí, y el que me diste vos a mí.
Me siento bien. Inexplicable. Pero estoy bien, sólo es este dolor de cabeza y la sensación de convertirme lentamente en una roca. Primero es la cabeza, y ahora lo siento un poco en el pecho...
martes 3 de noviembre de 2009
dijo la Fille de la Lune en 6:37
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
Te amo sonsa! mucho!
Publicar un comentario en la entrada